Primero que todo, entendamos que es una fragancia clásica del '73 donde podemos encontrar olores que hemos olido antes, probablemente en nuestros padres y abuelos, aún así, no deja de ser una excelente fragancia versátil, cítrica, verde herbal y con una suave base dulce al final de la evolución de la fragancia en piel, de primeras puede recordar a la colonia inglesa o la 451, pero eso se va a los minutos después de evaporado el alcohol, luego sobresalen las notas cítricas acompañadas de notas verdes punzantes a la nariz, con mucha presencia, ya a las 3-4 horas queda una estela de notas verdes con una suave base dulce cálida que vendría a ser la miel.
En cuanto a performance, es sorprendente su desempeño, al ser un eau de toilette, puesto que yo me atomicé 6 veces antes de ir a hacer mi rutina de 2 horas al gimnasio. Ya habiendo sudado por básicamente todos los poros de mi cuerpo, aun podía sentir la estela de la fragancia ser proyectada en mi espacio personal y asumiendo que ya tenía fatiga olfativa y suponiendo que ya no podría distinguirlo más.
Es una fragancia potente, versátil, pregnante, no es elegante pero tampoco muy jovial, tiene carácter y presencia. La tengo como relevo de mi botella de Safari Ralph Lauren.
Si te gustan los fougere, este es uno perfecto.